Cómo comprar en verano vuelos de invierno más baratos

Reserva vuelos de invierno en verano y ahorra a lo grande
© A. Krivonosov

Aprovecha el verano para reservar vuelos de invierno y ahorrar. Consejos sobre fechas, ofertas, millas y buscadores para Año Nuevo, esquí y escapadas baratas.

Cuando aprieta el calor y todos sueñan con la playa, es justo el momento de pensar en… los viajes de invierno. Suena contraintuitivo, pero el verano es precisamente cuando conviene reservar vuelos para las escapadas de Año Nuevo, las semanas de esquí y otras salidas en temporada fría. El ahorro puede ser notable: en ocasiones los billetes salen dos, e incluso tres veces más baratos que en los picos de demanda.

Por qué compensa comprar billetes en verano

Si la prioridad es gastar menos, la reserva anticipada funciona: alrededor de 2–4 meses para desplazamientos dentro de Rusia y 4–5 meses para vuelos internacionales. En verano, las aerolíneas publican sus horarios de invierno con las tarifas más atractivas.

Cuanto más se acercan las fiestas, más suben los precios, en especial alrededor de Año Nuevo y durante todo enero. Si se espera al otoño, el coste puede duplicarse. Quien compra en verano no solo encuentra tarifas más bajas, sino también más opciones de horarios, rutas y asientos. La experiencia demuestra que la estrategia madrugadora rara vez decepciona.

Ofertas que merece la pena vigilar: ayudan a ahorrar

Algunas compañías, entre ellas Ural Airlines, lanzan promociones veraniegas con tarifas reducidas para vuelos de invierno. En mayo de 2025 realizaron una de estas campañas. Los descuentos suelen coincidir con fechas señaladas como el Día de Rusia, el Black Friday o el propio Año Nuevo.

Para cazar las mejores propuestas, resulta práctico suscribirse a los boletines de las aerolíneas o activar alertas en sus aplicaciones. Lleva un minuto y suele dar fruto.

La hora y el día importan: pueden cambiar el precio

Las buenas tarifas aparecen a menudo durante la noche del lunes al martes, cuando las compañías actualizan sus precios.

La flexibilidad también cuenta. Mover la salida un día—antes o después—puede rebajar sensiblemente el importe. Esto se nota sobre todo en torno a las fiestas: el 31 de diciembre o el 2 de enero suelen costar más que el 28 de diciembre o el 4 de enero.

Los programas de millas y puntos son un impulso real

Si vuelas con cierta regularidad, conviene unirse a un programa de fidelización. Las millas o puntos pueden canjearse por descuentos o incluso por un billete gratuito. Cuanto antes se reserva, más opciones hay de usarlos: llegado el pico de la temporada, casi siempre se agotan las plazas premio.

Dónde encontrar las mejores tarifas

No hace falta revisar una por una todas las webs de las aerolíneas. Es más sencillo usar herramientas como Skyscanner, Aviasales o Yandex Travel, que comparan precios entre compañías y destacan las opciones más baratas. También se puede ajustar el itinerario: valorar una conexión o un aeropuerto cercano a veces sale mejor que un vuelo directo.

¿Conviene esperar hasta el otoño?

Con el mercado actual, no se aprecia que la demanda de viajes invernales afloje: la gente ha vuelto a moverse con ganas. Apostar por billetes de última hora en diciembre es un riesgo, y lo más probable es que salgan caros. Si el objetivo es ahorrar, es más sensato actuar ya. El verano es el punto óptimo para planificar unas vacaciones invernales sin disparar el presupuesto.