Descubre qué estaciones del metro de Moscú conservan mármol de la Catedral de Cristo Salvador: Okhotny Ryad y Teatralnaya, mito y dudas sobre Kropotkinskaya.
Cuando la Catedral de Cristo Salvador fue volada en 1931, parecía que su historia quedaba clausurada. Sin embargo, poco después, fragmentos del templo reaparecieron donde nadie lo esperaba: en el Metro de Moscú.
Kropotkinskaya lleva décadas envuelta en rumores. Se dice que sus columnas y muros blancos están revestidos con mármol rescatado de la catedral. La historia circula tanto que hasta algunos guías la repiten.
Las investigaciones recientes, no obstante, apuntan en otra dirección. Las columnas de la estación están hechas de mármol de los Urales —Koelga y Ufaley—. La catedral no tuvo que ver con ese acabado, por más que el andén recuerde a un salón palaciego.
En Okhotny Ryad y Teatralnaya, el relato sí se sostiene. Placas de mármol retiradas del templo destruido se utilizaron para revestir paredes y columnas.
También se menciona Novokuznetskaya: se afirma que allí hay bancos tallados con piedra de la iglesia, aunque por ahora no existe una confirmación sólida.
Algunos elementos decorativos del antiguo interior —relieves escultóricos— también sobrevivieron. Pueden verse en el Monasterio Donskói. Está documentado que, tras la explosión, se trasladaron allí fragmentos del decorado.
En los últimos años, representantes de la Iglesia han insistido en que las estaciones acabadas con mármol de la catedral son algo más que nodos de transporte: funcionan como recordatorios de la historia. En 2021, por ejemplo, señalaron que Okhotny Ryad y Teatralnaya conservan fragmentos del templo demolido y que conviene tenerlo presente.
El mármol no es solo un material noble. Aquí carga con una biografía: pasó de un santuario hecho trizas a un sistema de tránsito que recorren millones cada día. Habrá quien lo vea como simple reutilización; cuesta no percibir, detrás del revestimiento, una capa discreta de memoria.
La próxima vez que atravieses Okhotny Ryad o Teatralnaya, detente un momento ante sus muros de mármol. Puede que estés frente a piedras que formaron parte de una de las catedrales más conocidas de Rusia: piedras que vivieron coronaciones, guerras y una voladura, y que hoy, sin grandes gestos, te acompañan de camino a casa.