Vinárna Čertovka en Praga: pasaje estrecho con semáforo peatonal

Vinárna Čertovka: calle más estrecha de Praga con semáforo
By Wwery - Own work, CC BY-SA 4.0, Link

Descubre Vinárna Čertovka, el pasaje de 50–70 cm en Malá Strana, cerca del Puente de Carlos: la calle más estrecha de Praga con semáforo peatonal y encanto

Praga sabe sorprender no solo con sus castillos y plazas, sino también en los detalles. En Malá Strana, a un paseo del Puente de Carlos, hay una calle en la que no se cae por casualidad. Es tan estrecha que dos personas no pueden cruzarse hombro con hombro. Para que nadie se quede atascado, los laterales tienen semáforos de verdad—como los de la calzada, pero para peatones. Verde: adelante. Rojo: espera a que pase quien viene de frente.

Este pasadizo se llama Vinárna Čertovka. Mide aproximadamente entre 50 y 70 centímetros de ancho, más o menos el ancho de unos hombros adultos. Antes servía como vía de evacuación contra incendios; hoy es prácticamente una atracción. La gente no entra porque necesite llegar a algún sitio, sino por pura curiosidad y, claro, para hacerse una foto.

Un dato curioso: el pasaje conduce a un restaurante y el semáforo realmente cumple su función; no es una instalación artística, sino una medida de seguridad.

Por gracioso que parezca, la idea tiene toda la lógica. En un corredor así de angosto, dos personas de frente simplemente no pueden escurrirse una junto a otra. Si añadimos un recodo que impide ver el otro extremo, el semáforo deja de parecer una ocurrencia y se vuelve puro sentido común.

Llama la atención lo poco que aparece en las guías. Da la sensación de que vive su propia vida tranquila: los turistas lo adoran y los listados oficiales apenas le dedican una línea. Ellos se lo pierden.

¿Existe algo parecido en otros lugares?

Buscamos calles similares en otros países para comparar. La más famosa es Spreuerhofstraße, en la ciudad alemana de Reutlingen. Con solo 31 centímetros de ancho, entró en el libro Guinness de los récords. Pero en los últimos meses no han aparecido comparativas recientes con el pasaje de Praga.

Así que, aunque la calle de Praga no es la más estrecha del planeta, sí está entre las más singulares. Al fin y al cabo, ¿dónde más se ve un semáforo peatonal en un paso de apenas medio metro?

¿Por qué importa?

Es fácil despacharlo como una travesura urbana, pero en silencio demuestra que hasta los rincones más diminutos pueden volverse interesantes y útiles. A veces basta con un semáforo: un pasaje apretado se convierte en un pequeño atractivo que hace que la ciudad se sienta un poco más acogedora.

Todo apunta a que estos espacios de bolsillo se aprovecharán más a menudo. Residentes y visitantes no siempre buscan grandes plazas o museos; a veces la verdadera chispa está en encontrar algo inesperado a la vuelta de la esquina.

Si pasas por Praga, guarda un rato para Vinárna Čertovka. Recorre el pasaje de extremo a extremo, espera a que se ponga en verde y, por un momento, siéntete como el único peatón en la “carretera”.