Descubre cómo el código civil portugués aún rige en Goa: matrimonio, herencias y propiedad. Nuevas multas para turistas en 2025 y cambios en uso del suelo.
Para mucha gente, Goa es sinónimo de playas, descanso y un espíritu despreocupado. Pocos saben, sin embargo, que este refugio vacacional aún se rige en parte por un código legal redactado en Portugal hace más de 150 años. Y no es una curiosidad de museo: esas reglas siguen influyendo en la vida diaria del estado.
Cuando Goa se integró en India en 1961, las autoridades locales decidieron no rehacerlo todo de golpe. El estado mantuvo un código civil introducido por los portugueses en 1867. Hoy sigue vigente, sobre todo en materia de matrimonio, herencia y propiedad.
Lo más llamativo es que estas normas se aplican a todas las personas de Goa con independencia de su religión, a diferencia del resto del país, donde el derecho de familia suele variar según la confesión. Es la única región de India con un enfoque así.
En marzo de 2024, un tribunal de Goa analizó un litigio al amparo de una de estas disposiciones y sostuvo que el consentimiento de un cónyuge para transferir un bien puede darse no solo por escrito, sino también mediante otros medios oficialmente reconocidos.
Aunque el sistema funciona, no siempre está claro qué preceptos antiguos continúan vigentes y cuáles se han derogado. Las regulaciones indias entran cada año con más fuerza en Goa, y elegir qué marco aplicar puede ser complejo. Es terreno fértil para la confusión, tanto para juristas como para residentes.
Algunas voces en defensa de derechos plantean que el estado debería poner orden y precisar qué normas heredadas siguen activas y cuáles han dejado de operar. La petición suena razonable: la seguridad jurídica también se construye con certezas.
En 2025 Goa endureció el control en las zonas turísticas. Las multas pueden alcanzar las 100.000 rupias. Habrá sanciones para quien beba alcohol en espacios públicos, acose a visitantes, haga barbacoas en la playa, altere el orden público o gestione negocios turísticos sin licencia.
El objetivo es que las vacaciones en Goa sean más seguras y cómodas. Con la llegada de más visitantes, las autoridades parecen empeñadas en mantener el listón del servicio; la señal es clara.
En 2023 Goa simplificó el proceso para modificar los mapas de uso del suelo: las autoridades pueden reasignar parcelas tras un breve periodo de consulta pública. Los ambientalistas criticaron el cambio y advirtieron de posibles daños a la naturaleza si las zonas verdes ceden ante desarrollos a gran escala.
Las normas locales pueden consultarse en bibliotecas en línea como Goa Kaido o en el sitio del Departamento de Lenguas Oficiales. Sin formación jurídica, sin embargo, son arduas de descifrar: textos extensos, lenguaje formal y abundante letra pequeña.
La Constitución india contempla desde hace tiempo un Código Civil Uniforme —las mismas reglas para toda la ciudadanía, sin distinción religiosa—, y a menudo se cita a Goa como ejemplo de que ese modelo puede funcionar.
Las opiniones divergen: hay quien ve en la experiencia de Goa un éxito replicable en todo el país; otros sostienen que el laberinto legal del estado la convierte en un referente frágil. Ambas lecturas captan algo real, según se priorice la coherencia o la claridad.
Goa es mucho más que sol y mar: también es un enigma jurídico en toda regla. Aquí, viejos estatutos europeos se cruzan con realidades indias contemporáneas. Para quien disfruta de los detalles cívicos poco habituales, es un ejemplo vívido de cómo la historia sigue moldeando lo cotidiano mucho después de que las normas fueran redactadas.