Guía para conocer Son Doong: la cueva más grande del planeta en Vietnam

Son Doong, la cueva más grande del mundo en Vietnam
By Dave Bunnell - Own work, CC BY-SA 4.0, Link

Descubre Son Doong, la cueva más grande del mundo en Vietnam: historia, ecosistema único, acceso con Oxalis y cupos limitados. Consejos y por qué protegerla.

En lo profundo de Vietnam, escondida entre montañas y selva, hay una cueva que cuesta creer. Se llama Son Doong y ostenta el título de la cavidad más grande del planeta. Sus proporciones desorientan: un avión podría atravesar algunos tramos, en ciertos puntos crecieron árboles y, a veces, se forman nubes dentro de la propia cueva.

Cómo se descubrió

El hallazgo fue una casualidad. A comienzos de la década de 1990, un vecino llamado Ho Khanh se topó con una abertura extraña en la roca, de la que salían el rumor del agua y un viento constante. Se asustó y decidió no entrar. Casi dos décadas después, en 2009, un equipo de exploradores británicos descendió y concluyó que no era solo una gran cavidad: era la mayor conocida en la Tierra.

Desde entonces, Son Doong se convirtió en una sensación. Se extiende aproximadamente 9 kilómetros y sus paredes alcanzan hasta 200 metros de altura. Para hacerse una idea, una de sus salas podría albergar un rascacielos de 40 pisos.

Qué hay en su interior

Son Doong atraviesa montañas de caliza. Durante años, el agua fue tallando la roca hasta modelar la gruta. La luz del sol se cuela por varias grandes aberturas en el techo, y gracias a ello algunos árboles lograron arraigar bajo tierra. Con la humedad y la temperatura del lugar, a veces se forma una neblina suave.

Vida dentro de la cueva

No es solo inmensa: está viva. En su interior habitan plantas, insectos y hongos poco comunes que no se encuentran fuera. Los investigadores señalan que espacios así ayudan a entender cómo puede prosperar la vida casi en aislamiento, sin luz directa ni el clima habitual.

¿Se puede visitar?

En teoría, sí, pero no es sencillo. Desde 2014, el acceso se limita a grupos organizados por un único operador, Oxalis Adventure. No se permiten visitas por libre.

Las cifras siguen siendo reducidas: en diez años, alrededor de 7.500 personas de más de 50 países han entrado en la cueva. Además, hay ventanas temporales estrictas: solo se permite la entrada de febrero a agosto; después, la subida del nivel del agua vuelve peligrosas las condiciones.

La demanda es enorme. Para 2025, todas las plazas ya están cubiertas y solo quedan reservas para 2026.

Por qué importa protegerla

La cueva es frágil. Cualquier alteración—basura, luz excesiva, un paso en falso—puede dañar lo que la naturaleza tardó millones de años en crear. Por eso el acceso se gestiona con lupa, los recorridos están trazados al detalle y cada grupo recibe preparación específica. Esa disciplina puede parecer estricta, pero mantiene a salvo un entorno único sin cerrarlo al público.

La investigación sigue

Los científicos creen que Son Doong podría ser solo una parte de un sistema mucho más complejo, quizá conectado con otras cavidades subterráneas. Aún quedan zonas por estudiar. Futuras expediciones podrían revelar nuevos pasajes, cámaras o incluso especies animales desconocidas.

Más allá de cartografiar cómo se forman estos paisajes, Son Doong está ayudando a iluminar el pasado del planeta: una suerte de llave para entender la historia antigua de la Tierra.