Viajar después de Navidad y Año Nuevo: ciudades y consejos para enero

Aprovecha la ventana tras Navidad y Año Nuevo: menos multitudes, hoteles más baratos y ciudades iluminadas. Guía con destinos, fechas y consejos para enero

Cuando las fiestas se apagan, puede parecer que los buenos momentos se esfuman con ellas. Aun así, existe una ventana que muchos viajeros pasan por alto: esos pocos días —a veces semanas— justo después de Año Nuevo y Navidad.

En ese tramo, las calles siguen engalanadas, las luces aún parpadean y la mayoría de visitantes ya está de vuelta en casa. Las ciudades toman aire: más silenciosas, espaciosas, con un toque de magia. Viajar entonces permite bajar el ritmo sin complicaciones, un respiro que se agradece.

Por qué es un gran momento para viajar

Tras los festejos, la atmósfera permanece: las calles destellan, los escaparates relucen y aún flota un rastro de celebración. Además:

  • Las multitudes se disipan.
  • Casi no hay colas: ni en museos, ni en cafés, ni al pasear.
  • Hay margen para ahorrar.
  • Después de las fiestas, las tarifas de alojamiento suelen bajar.
  • El ambiente se vuelve acogedor y sereno.
  • Se apagan el ruido y la prisa; la ciudad vuelve a ser ella misma.

Ciudades que brillan tras las fiestas

Destinos especialmente acogedores a principios de enero. Algunos ejemplos:

Kioto, Japón

Templos en calma, parques invernales y calles por las que pasear sin agobios. El espíritu festivo persiste, pero la ciudad ya se ha asentado.

Venecia, Italia

Tras el empujón de Año Nuevo, Venecia parece hacer una pausa. Canales, puentes y callejuelas, sin la marea de visitantes.

París, Francia

Los Campos Elíseos, los escaparates y los cafés siguen vestidos de fiesta. Con menos gente, París se siente especialmente recogida, casi hogareña.

Praga, República Checa

Calles medievales, puentes y torres: enero aquí es bello y silencioso. La ciudad brilla sin ruido ni apuro.

Nueva York, Estados Unidos

Escaparates festivos, pistas de hielo y decoraciones que aún perduran. Las grandes multitudes ya se han ido y los iconos se disfrutan con más calma.

¿Cuándo ir?

En muchos países, las calles siguen decoradas hasta el 6 de enero, la festividad religiosa de la Epifanía. A veces el decorado se prolonga. En Italia, por ejemplo, la Befana se celebra el 6 de enero y el ánimo festivo se mantiene hasta entonces.

En varias zonas de Asia, las fiestas de invierno pueden alargarse hasta el Año Nuevo Lunar, que llega en febrero. Eso amplía la ventana para un viaje tranquilo.

Consejos prácticos

  • Averigua hasta cuándo permanecen las decoraciones.
  • No siempre figura de forma oficial, pero las webs turísticas suelen dar el detalle.
  • Reserva con antelación.
  • Sobre todo si tu viaje cae en fin de semana.
  • Verifica el tiempo y los horarios de apertura.
  • Enero puede ser frío, y museos y cafés a veces funcionan con horarios ajustados.

Un poco de magia, sin colas

Viajar justo después de las fiestas permite redescubrir una ciudad favorita. Sin masas, sin agobio. A cambio, luces titilantes, un clima acogedor y una calma auténtica.

Tal vez te tomes un café en una plaza vacía, te pierdas por calles tranquilas o te detengas ante los escaparates. Sobre todo, da la sensación de llegar en el momento preciso: cuando todo sigue bonito y ya reina la paz.