Fasnacht de Appenzell: tradición, máscaras y campanas en los Alpes suizos

Fasnacht en Appenzell: carnaval auténtico de Suiza 2026
By Armineaghayan - Own work, CC BY-SA 4.0, Link

Descubre el Fasnacht de Appenzell, el carnaval invernal más auténtico de Suiza: Botzerössli, máscaras, Guggenmusik y campanas. Fechas 2026 y consejos de visita

En uno de los rincones más pintorescos de Suiza —la región de Appenzell— cada invierno regresa una celebración fuera de lo común. Se llama Fasnacht. Es un carnaval, pero no del tipo que solemos imaginar. No hay espectáculos llamativos, multitudes ensordecedoras ni fuegos artificiales. En su lugar, llegan la nieve, las máscaras talladas en madera, el tintinear de campanas y una tradición que se transmite de generación en generación.

¿Qué es Fasnacht?

Fasnacht es un festival suizo antiquísimo que se celebra antes de la Cuaresma. Puede compararse con Maslenitsa u otros carnavales, pero en Appenzell se vive a su manera: en silencio, con belleza y con un profundo respeto por la costumbre.

Si el Fasnacht de Basilea es un gran espectáculo urbano, el de Appenzell conserva el carácter local y acogedor. Todo aquí ocurre para quienes viven cerca —y para quienes buscan captar el espíritu auténtico de Suiza más que acumular postales. Ahí radica, quizá, su mayor encanto.

¿Cómo empieza?

El primer momento clave es el Ommetrommere: en la víspera del Jueves Sucio —el último jueves antes de la Cuaresma— los tamboreros cruzan la plaza central. Marcan el pulso y anuncian que la fiesta está a punto de comenzar.

El sábado llega el día grande, el Faschnedsamstig, cuando todo el pueblo despierta. La gente se pone máscaras y disfraces y sale a la calle.

Caballitos y el tintinear de las campanas

El emblema más reconocible del carnaval de Appenzell son los Botzerössli: figuras de caballos de madera que se llevan a la altura de la cintura, de modo que los intérpretes parecen galopar por las calles. Los tambores y el brillo sonoro de las campanas los acompañan y expanden el sonido por el pueblo.

Niños y adultos preparan sus trajes con antelación y ensayan los movimientos para que todo luzca pulido y en sintonía. No es solo entretenimiento: es una pieza viva de cultura local.

Música, máscaras y un ambiente único

La música llena las calles, interpretada por el conjunto local de metales conocido como Guggenmusik. Su sonoridad es tan particular que, una vez escuchada, se reconoce al instante.

Y están las máscaras. No se parecen a las de los carnavales brasileños: son talladas o de tela, a menudo en colores contenidos. Pueden resultar inquietantes, cómicas o simplemente singulares; cada una parece contar su historia.

Las campanas son parte esencial del atuendo. Sujetas al cinturón o al sombrero, suenan a cada paso y crean un paisaje sonoro que no estruena, pero se siente intensamente vivo.

Por qué aquí se siente distinto

Appenzell no es una gran ciudad, sino un rincón alpino recogido. La nieve, el silencio y las montañas enmarcan la fiesta, y ese entorno cambia la experiencia. Uno se siente menos espectador y más parte de algo genuino.

Todo parece una escena de cuento: nieve blanca, gente con trajes tradicionales, el tintinear de campanas y una alegría que no busca lucirse, sino que se percibe sincera.

¿Quién lo hace posible?

El festival lo preparan los vecinos. Uno de los principales organizadores es el Fasnachtsverein Appenzell, un club que coordina el programa, los desfiles y el tono general. Publican fechas, recorridos e información para quienes quieran participar o simplemente mirar.

En 2026 la celebración volverá en febrero. Las fechas y el programa actuales ya están disponibles en el sitio del club.

Si quieres verlo en persona

Si planeas ir, llega con el corazón abierto. No hace falta participar: basta con estar, escuchar el pulso de los tambores y sentir el abrigo de la tradición local. Este festival no existe para tachar una casilla ni para nutrir un feed; trata de la gente, de la historia y del invierno, que en Appenzell tiene un sonido propio.