First-footing en el Hogmanay de Escocia: tradición y cómo participar

Descubre el first-footing del Hogmanay en Escocia: quién debe ser la primera visita, qué llevar (carbón, pan, whisky) y cómo vivir esta tradición de Año Nuevo.

Cuando llega el Año Nuevo a Escocia, no se trata solo de fuegos artificiales y celebraciones hasta tarde. Persiste una costumbre transmitida durante generaciones —el first-footing— según la cual la identidad de la primera persona que cruza el umbral de una casa después de la medianoche marca el tono del año que empieza. El rito se percibe menos como superstición y más como una forma de abrir la puerta al calor del hogar y a la buena fortuna.

Qué es el first-footing

El first-footing forma parte de la celebración escocesa de Año Nuevo, conocida como Hogmanay. Es un tiempo de visitas, buenos deseos y tradiciones arraigadas. Se cree que quien entra primero en una casa en el nuevo año trae consigo la suerte —o su falta—, de modo que ese instante no es menor.

Quién puede ser la primera visita

Por costumbre, la primera visita debe ser alguien que no haya estado dentro de la casa antes de medianoche. Es decir, no un familiar que se haya quedado, sino alguien que llegue desde fuera —o, al menos, que haya salido antes de las campanadas y vuelva después.

El visitante ideal se considera un hombre alto y de cabello oscuro, al que se atribuye prosperidad y buena estrella. Tradicionalmente, las mujeres, las personas pelirrojas y los hombres de pelo claro no se veían como opciones afortunadas para ese papel. La creencia quizá se remonta a la época de los vikingos, imaginados de cabello claro y no siempre amistosos.

Qué llevar

Al llegar pasada la medianoche, la primera visita no debería presentarse con las manos vacías. Los objetos simbolizan lo que toda casa desea mantener cerca:

  • Carbón — el calor del hogar,
  • Una moneda — dinero y abundancia,
  • Pan o galletas — alimento para que en la casa no falte comida,
  • Whisky escocés — alegría, amistad y celebración.

En conjunto, forman un deseo sencillo: que bajo este techo nunca falten calor, comida, dinero y buen ánimo.

Por qué importa

La tradición busca empezar el año con buen pie. Se creía que una visita bien recibida y con los símbolos adecuados podía poner en marcha la suerte durante meses, proteger el hogar de los problemas y atraer lo favorable.

Cómo se vive hoy

Las opiniones varían en toda Escocia. Algunos siguen la costumbre al pie de la letra, sobre todo en pueblos y localidades pequeñas. Otros la toman como un ritual amable de Año Nuevo: menos señales y presagios, más compartir el momento.

En algunas familias, incluso se elige de antemano a la primera visita —alguien que encaje con el papel—, que llega con carbón, pan y whisky.

¿Perdurará la tradición?

Probablemente seguirá formando parte de la vida escocesa, aunque cambie con el tiempo. El interés por las raíces y los rituales va en aumento, y esta costumbre sencilla ofrece una manera fácil de empezar el año con calidez y una sonrisa. Cuesta discutir con una tradición que convierte la esperanza en hospitalidad.

Así que, si alguna vez celebras el Año Nuevo en Escocia, prepárate: puede que te pidan ser el primero en cruzar el umbral de alguien. Solo no olvides el carbón, el pan y, por supuesto, un poco de whisky.