Descubre la floración de la sakura 2025 en Japón: fechas clave en Tokio y otras ciudades, qué es el hanami y cómo la flor del cerezo revela cambios en el clima.
Cada primavera en Japón ocurre algo cercano a la magia: los cerezos estallan en tonos rosados y blancos, y el país se transforma en un inmenso jardín en flor. La gente acude a los parques, recorre senderos, hace fotos, extiende mantas de picnic y se demora ante una belleza que desaparece casi en cuanto llega.
Pero detrás de esta estampa conocida hay algo más. Hoy, la flor del cerezo no es solo un aviso de la primavera y de nuevos comienzos; también recuerda, con discreción, cómo está cambiando el entorno que nos rodea.
Japón venera la sakura desde hace siglos. En tiempos antiguos, su floración marcaba el inicio de las siembras: cuando los árboles se abrían, era la señal de que los campos llamaban.
Con el tiempo, la flor de cerezo pasó a simbolizar la belleza y lo fugaz de la vida. Poetas y músicos la celebraron. Los pétalos duran apenas unos días antes de caer: un recordatorio constante de que lo bueno es breve. Paradójicamente, esa condición efímera es precisamente lo que muchos en Japón encuentran irresistible.
La temporada de floración es más que un espectáculo bonito. Es una tradición nacional llamada hanami —suele traducirse como contemplación de las flores—. Familias, amigos y colegas se reúnen bajo los árboles para compartir tiempo, desconectar y reconectar con la naturaleza.
La sakura también marca los nuevos comienzos: la primavera inaugura el curso escolar y el primer día de trabajo para muchos empleados. Todo transcurre bajo bóvedas de flores, como si el propio paisaje empujara a dar el siguiente paso. Cuesta no dejarse llevar por ese impulso.
Cada año, Japón sigue con especial atención las primeras flores, y la Agencia Meteorológica de Japón registra y pronostica el momento.
En 2025, las primeras flores aparecieron el 16 de marzo en Uwajima (prefectura de Ehime) y, en Tokio, el 24 de marzo, cinco días antes que el año pasado. Los árboles también se adelantaron al calendario habitual en otras ciudades, entre ellas Kochi y Kumamoto, donde los cerezos florecieron el 23 de marzo.
Los cerezos florecen cuando las temperaturas son lo bastante suaves. Si los pétalos llegan antes, significa que la primavera se instala con mayor antelación.
Los investigadores han observado que, en los últimos años, el calendario se ha desplazado. Las primaveras son más cálidas y la sakura reacciona. Científicos del centro japonés JIRCAS confirmaron que en 2025 la floración en Tokio llegó antes de lo habitual y la vincularon al calentamiento.
Dicho sin rodeos, la sakura funciona como un despertador natural que señala cómo está cambiando el clima. Pocos símbolos miden el paso del tiempo —y la transformación— con tanta delicadeza.