Dónde escuchar la arena que canta: Khongoryn Els, Kelso Dunes y Great Sand Dunes

Arena que canta: dunas únicas en Mongolia y EE. UU.
By Bernard Gagnon - Own work, CC0, Link

Descubre el fenómeno de la arena que canta y los mejores lugares para oírla: Khongoryn Els, Kelso Dunes y Great Sand Dunes. Consejos para lograr el zumbido.

Imagínalo: caminas por una duna y, de pronto, desde las entrañas de la arena se alza un zumbido bajo, como si algo oculto cantara en secreto. No es ciencia ficción: es un fenómeno natural real conocido como la arena que canta.

¿Qué es, exactamente?

La arena que canta es poco común. En ciertos desiertos, las dunas pueden emitir un murmullo, un retumbo o algo muy parecido a una melodía. El sonido aparece cuando la arena se pone en movimiento: al deslizarse ladera abajo, al reacomodarse con el viento o bajo los pies de una persona.

Para que suene, las condiciones deben coincidir. Los granos tienen que ser casi idénticos y redondeados, y además estar extremadamente secos. Si se humedecen, el sonido se apaga.

La ciencia aún no explica con exactitud de dónde nace ese zumbido. Hay quien propone que el roce entre granos genera vibraciones; otros comparan la duna con un enorme instrumento musical. Lo claro es que el sonido emerge cuando grandes volúmenes de arena se mueven al unísono.

¿Dónde puede escucharse?

No hay muchos lugares así en el planeta, pero existen sitios célebres por este efecto: está bien documentado y, una vez que lo oyes, es difícil confundirlo.

Mongolia — las dunas de Khongoryn Els

En el sur del desierto del Gobi, en Mongolia, las vastas dunas de Khongoryn Els son conocidas localmente como las montañas que cantan. Cuando la arena empieza a caer por sus laderas, produce un ronquido profundo, parecido al arranque lejano de un motor.

El sonido no depende solo de vientos fuertes; puedes provocarlo bajando por una pendiente. La arena responde al movimiento. Hay viajeros que vienen hasta aquí con el objetivo de sentir ese efecto, y el tiempo seco y cálido ofrece la mejor oportunidad.

Estados Unidos — Kelso Dunes en el desierto de Mojave

En el desierto de Mojave, en California, las Kelso Dunes alcanzan hasta 200 metros y son famosas por su zumbido opaco y resonante, sobre todo cuando la arena comienza a desplazarse.

Quienes las visitan cuentan que puede oírse al bajar con pasos largos por la duna o al deslizarse por la ladera. En ciertos puntos el ronroneo dura unos segundos y su timbre es inconfundible. En vivo, el sonido llega a sentirse casi mecánico, lo que aumenta su impacto.

Estados Unidos — Parque Nacional Great Sand Dunes (Colorado)

El Parque Nacional Great Sand Dunes, en Colorado, también ofrece lo que muchos describen como la voz de la arena. Las dunas son altas y, cuando la arena empieza a verterse —por ejemplo, después de una lluvia, una vez seca—, surge un zumbido característico.

Según el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos, se trata de un rasgo auténtico del área, perceptible incluso sin equipos especiales.

¿Cómo escucharlo por cuenta propia?

Incluso en lugares donde las dunas pueden cantar, no ocurre todos los días. Las probabilidades dependen de varios factores:

  • Clima: la arena debe estar absolutamente seca. Tras la lluvia, habrá silencio hasta que se seque.
  • Hora del día: el calor diurno y del atardecer suele ayudar.
  • Tus acciones: a veces hace falta dar el empujón inicial: caminar por la ladera y poner la arena en movimiento.
  • Condiciones de la duna: si la arena está polvorienta, sucia o mezclada con guijarros, no produce sonido.

¿Por qué fascina?

La arena que canta es más que una rareza pintoresca. Recuerda hasta qué punto la naturaleza puede sorprender: arena corriente —millones de minúsculos granos— que, cuando encajan las condiciones, se comporta como un instrumento.

No hay una respuesta científica definitiva, y quizá ahí radique parte del encanto: hay cosas que se resisten a la explicación ordenada, y ese misterio prolonga la experiencia, deja al oído en vilo y hace que uno quiera volver a intentarlo.