Descubre cómo el asedio de Caffa (Feodosia) en 1346, bajo la Horda de Oro, desencadenó la Peste Negra en Europa: cuerpos lanzados, fuga de mercaderes a Italia.
A mediados del siglo XIV, Europa sufrió una de las pandemias más devastadoras de su historia: la Peste Negra. Su expansión suele vincularse a una cadena de episodios ocurridos en 1346 en el puerto crimeo de Caffa, la actual Feodosia.
Por entonces, Caffa era un nodo comercial de primer orden. Bajo control de mercaderes italianos con lazos en múltiples regiones, su mercado movía seda, especias y pieles. Ese caudal de riqueza, sumado a su ubicación privilegiada en el mar Negro, atrajo la mirada de la Horda de Oro. El kan Janibek decidió tomar la ciudad.

En 1346, el ejército del kan cercó Caffa e inició un largo asedio. Después, los propios sitiadores fueron golpeados por una epidemia: era la peste. Janibek recurrió entonces a un recurso extremo y ordenó lanzar con catapultas los cuerpos de los fallecidos dentro de la plaza con la esperanza de que la enfermedad se propagara entre sus defensores. Fue uno de los intentos más tempranos de usar la enfermedad como arma.
Cuando la peste alcanzó a la población de Caffa, muchos optaron por huir. Comerciantes embarcaron rumbo a Italia y a otros puertos europeos, y con ellos viajó el contagio. El desenlace fue fulminante: primero apareció en Sicilia y después se propagó con rapidez. En pocos años, murió cerca de un tercio de la población del continente.