Descubre Treehotel en Harads, Suecia: Mirrorcube, UFO y otras habitaciones icónicas, arquitectura sostenible y una experiencia única para dormir entre árboles.
En el norte de Suecia, entre los altos pinos del pueblo de Harads, se alza un hotel poco común: Treehotel. Sus habitaciones se posan directamente en los árboles, como salidas de una ensoñación infantil. Algunas parecen cubos pulidos como espejos, otras recuerdan a nidos de pájaros, y hay incluso una estancia con forma de platillo volante. Pero el proyecto no va solo de diseño llamativo; cuenta cómo una idea audaz se convirtió en un hotel singular reconocido en todo el mundo.

Treehotel nació de la imaginación de los esposos Kent y Britta Lindvall, inspirados por la película sueca Tree Lovers. En ella, sus protagonistas anhelan vivir entre las copas, lejos del ruido y las prisas. Aquello hizo que la pareja se preguntara: ¿y si existiera un hotel donde cualquiera pudiera probar esa escapada poco habitual?

Para crear algo verdaderamente único, los Lindvall invitaron a reconocidos arquitectos suecos. Cada habitación que surgió funciona como una pieza de arte y, al mismo tiempo, como un diálogo con el bosque que la rodea.
Mirrorcube: sus paredes reflectantes reproducen el bosque con tal fidelidad que, a distancia, la estancia parece desvanecerse.
Bird’s Nest: encajada entre las ramas, parece un nido sobredimensionado.
UFO: un platillo volante clásico, detenido entre troncos como si hubiera interrumpido el aterrizaje.
Biosphere: su superficie está cubierta por cientos de casitas para atraer aves.
Cada estancia es más que un lugar para dormir; es una historia entretejida en la naturaleza. Ahí es donde el hotel resulta más persuasivo: cuando arquitectura y paisaje se encuentran sin competir.
Una idea central de Treehotel es no dañar el bosque. No se talaron árboles: los constructores emplearon herrajes especiales que no entorpecen su crecimiento. Los interiores se apoyan en materiales naturales, y la iluminación y la calefacción están pensadas para reducir al mínimo el consumo energético.

Desde su apertura, Treehotel se ha convertido no solo en una escapada popular, sino en un destino en sí mismo. Los periódicos se hacen eco, llegan huéspedes de todo el mundo y los arquitectos toman nota del proyecto a la hora de imaginar nuevos hoteles.
Un hotel entre los árboles no es fantasía: existe. Treehotel es un lugar para sentirse más cerca de la naturaleza, ver el bosque desde arriba y, quizá, recuperar aquellos sueños infantiles de una casa en el árbol. Tal vez por eso permanece contigo mucho tiempo después de marcharte.