Cómo usar Wi‑Fi gratuito en tus viajes sin poner en riesgo tus datos

Wi‑Fi gratuito en viaje: riesgos reales y cómo evitarlo
© E. Vartanyan

Por qué el Wi‑Fi gratuito en aeropuertos y cafés pone en riesgo tus contraseñas y dinero, y cómo protegerte con medidas simples para viajar conectado seguro.

Ya sea tumbado frente al mar o esperando el embarque, la tentación del Wi‑Fi gratuito es difícil de resistir. Revisar mensajes, subir una foto o buscar una cafetería cercana lleva un momento: es cómodo, sencillo y no cuesta nada. Precisamente esa facilidad puede ocultar un riesgo serio: tus datos, contraseñas e incluso tu dinero pueden terminar en manos ajenas.

Por qué el Wi‑Fi gratuito puede ser peligroso

Muchas redes en cafeterías, hoteles y aeropuertos no están protegidas: no cifran la información que transmites. Eso vuelve interceptable casi cualquier acción en línea, desde conversar y escribir una contraseña hasta consultar una cuenta bancaria.

Un atacante puede estar a pocos asientos con un portátil corriente, capturando tus datos en silencio. También es habitual un truco: alguien crea una red falsa con un nombre muy similar y te conectas sin darte cuenta. Desde ese instante, tu actividad queda a la vista de quien la montó.

Estos señuelos aparecen cada vez más en zonas muy turísticas. Resultan convincentes, pero no dejan de ser trampas.

Un ejemplo desde Australia

En aeropuertos australianos, piratas informáticos usaron dispositivos de unos 20 dólares para emitir Wi‑Fi falso. Los pasajeros no notaron el engaño y, sin querer, entregaron información personal a los delincuentes.

En Rusia se han reportado incidentes similares en aeropuertos, especialmente en las zonas de espera, donde los viajeros se relajan y dejan de pensar en la seguridad.

A qué puede conducir

Al unirte a una red insegura, tus contraseñas, fotos, datos bancarios o números de documentos pueden acabar en manos equivocadas. También puede colarse software malicioso en tu teléfono o portátil a través de esa conexión, sin que lo notes. Según expertos, situaciones así no son infrecuentes, en particular en áreas turísticas.

Cómo protegerte

Confirma el nombre de la red. Pide al personal del café u hotel el nombre exacto del Wi‑Fi y conéctate solo a la red verificada.

Desactiva la conexión automática, sobre todo al viajar, para no engancharte por error a una red falsa.

Evita introducir datos sensibles. Deja para después la banca en línea, la entrada de contraseñas y las compras cuando uses una red pública.

Prioriza los datos móviles. Si puedes, usa roaming internacional o compra una SIM local: es la opción más fiable.

La idea clave

El Wi‑Fi gratuito es indiscutiblemente práctico, sobre todo en ruta. Pero esa comodidad puede salir cara: pérdida de datos personales o cuentas vaciadas.

Se puede viajar y seguir conectado con seguridad si ponemos un poco más de atención y evitamos suposiciones. En un mundo que depende de Internet, invertir un par de minutos en comprobarlo todo es mucho mejor que pasar semanas recuperando el acceso a tus cuentas.