Descubre Bhavai, la danza tradicional de Rajastán y Gujarat en India: mujeres que bailan con torres de vasijas, música en vivo y equilibrio asombroso.
Algunas danzas deslumbran por su vestuario, otras por pura energía. Pero hay una tradición de la India que detiene la mirada en seco: Bhavai. Una mujer entra en escena, apila vasijas sobre la cabeza, una tras otra, y comienza a bailar. A veces lo hace sobre el filo de una espada, sobre vidrio o incluso en el borde de un cuenco metálico. No es una acrobacia de circo, sino un hilo vivo de cultura transmitido de generación en generación.
Esta danza no nació en los teatros, sino en la vida de los pueblos. En regiones calurosas y áridas como Rajastán, las mujeres recorrían cada día el camino hasta el agua y regresaban con las vasijas equilibradas en la cabeza; a menudo no era solo una, sino toda una torre. La necesidad afinó el equilibrio y la destreza.
Con el tiempo, esa habilidad cotidiana se convirtió en espectáculo. Bhavai empezó a aparecer en festivales y celebraciones. Hoy puede verse en Rajastán y en el vecino Gujarat. Cada región aporta su matiz, pero la esencia se mantiene: mujeres que bailan con cántaros posados en la cabeza, exhibiendo un control asombroso y una serenidad que impone respeto.
Suele comenzar con una sola vasija. Luego llega una segunda, una tercera… a veces ocho o incluso nueve. La bailarina no permanece inmóvil: se desplaza, gira, avanza con suavidad, llega a flexionar las rodillas con delicadeza. En ocasiones lo hace apoyada sobre el filo de una espada o sobre vidrio.
Viste un atuendo tradicional brillante: una falda larga y acampanada que resplandece con lentejuelas y diminutos espejos, una blusa corta y un pañuelo fluido. Todo atrapa la luz, y cuesta no contener la respiración en cada paso medido.
La música es en vivo: tambores, instrumentos de cuerda y voces. Las canciones folclóricas suelen marcar el tono, cargando historias y emociones.
A primera vista, Bhavai puede parecer un espectáculo vistoso. En realidad, transmite algo más profundo. Refleja la resistencia y la fortaleza de las mujeres en la India, su capacidad para sobrellevar rutinas exigentes sin perder la compostura ni la gracia.
El equilibrio aquí es algo más que físico. La bailarina sostiene una estructura delicada sobre la cabeza y, aun así, sonríe y se mueve con naturalidad: una metáfora silenciosa de cómo mantenerse firme cuando la vida aprieta.
Por desgracia, actuaciones como esta se ven cada vez menos. Muchas personas jóvenes se inclinan por carreras y entretenimientos contemporáneos, y Bhavai aparece sobre todo en festivales y eventos culturales.
Hay, sin embargo, una buena noticia. En 2025 comenzaron en la India esfuerzos para documentar y salvaguardar Bhavai: grabar videos, recopilar relatos de intérpretes y estudiar sus tradiciones. Ese trabajo puede evitar que el arte se desvanezca.
Los artistas también han llevado la danza más allá de la India, por ejemplo a Australia y Nueva Zelanda, lo que sugiere que el interés sigue muy vivo y que Bhavai tiene futuro.
Aunque un viaje a la India no esté en la agenda, descubrir Bhavai es una forma sencilla de conectar con la cultura del país. Ver un video o recorrer una galería de fotos basta para sorprenderse.
Esta danza dice mucho: sobre la fuerza de las mujeres, sobre el dominio técnico y sobre cómo el arte puede nacer de lo cotidiano. Y, sencillamente, inspira. A fin de cuentas, bailar con nueve vasijas equilibradas en la cabeza es, dicho sin rodeos, asombroso.