Descubre cómo moverte en Shanghái: metro más grande del mundo, maglev al aeropuerto, app 5G con QR, buses y ferris. Novedades 2025 y proyectos bajo el Yangtsé.
Shanghái no es solo una gran ciudad. Es inmensa, bulliciosa y palpita con vida. Cada día, millones van al trabajo, regresan a casa, vuelan al aeropuerto o simplemente deambulan, y todo funciona gracias a un sistema de transporte que mantiene en marcha la maquinaria urbana. Metro, trenes, autobuses, ferris, bicicletas, taxis: cada pieza encaja sin aspavientos. Incluso si no piensas visitarla, vale la pena observar cómo se articula todo: así puede verse una ciudad del futuro cercano.
El metro de Shanghái es una ciudad bajo la ciudad. A 2025, cuenta con 21 líneas, 517 estaciones y casi 900 kilómetros de vías, lo que lo convierte en la red de metro más grande del mundo.
El sistema no deja de evolucionar. En el verano de 2025 comenzó la construcción de una nueva línea que, por primera vez, pasará bajo el río Yangtsé. Y en 2024 se actualizó el mapa: nueve estaciones cambiaron de nombre y se ajustaron trazados.
La tecnología acompaña el ritmo. Desde abril de 2025, el 5G cubre toda la red, lo que se traduce en señal sólida para ver contenidos, búsquedas rápidas y un uso fluido de las herramientas específicas. Una sola aplicación integra metro, autobuses, ferris e incluso trenes: basta con mostrar un código QR en la pantalla. Más que un conjunto de servicios, se percibe como un sistema único y sensible a lo que el usuario necesita.
Shanghái fue la primera ciudad del mundo en poner en marcha un tren de levitación magnética, el maglev. No se apoya en los rieles de la forma habitual: los imanes lo elevan sobre la vía. Su velocidad máxima es de 431 km/h, aunque suele operar en torno a 300. La línea conecta el aeropuerto de Pudong con la ciudad: 30 kilómetros en ocho minutos.
En servicio desde 2003, el tren es costoso y cubre una sola ruta, pero muestra de lo que es capaz el transporte moderno. Con el tiempo se ha vuelto una especie de emblema urbano: la velocidad convertida en idea visible.
A comienzos de 2025, Shanghái renovó su aplicación de transporte. Ahora permite comprar billetes para el metro, los autobuses, el maglev y los ferris, alquilar una bicicleta o encontrar estacionamiento. Es directa tanto para residentes como para visitantes, y la interfaz está en inglés, un detalle útil si es la primera vez en la ciudad.
Con el 5G operativo en el metro, la app ganó velocidad y precisión. Traza rutas, muestra llegadas en tiempo real e incluso tiene en cuenta el tráfico: detalles que hacen que moverse a diario parezca sencillo.
El transporte de Shanghái no se detiene. Las líneas de metro existentes se amplían y otras nuevas toman forma. La Línea 22, por ejemplo, pasará bajo el Yangtsé: un proyecto exigente, pero la ciudad confía en llevarlo a buen puerto.
Las líneas también se extienden hacia nuevos distritos. Y eso importa: los lugares alejados del centro se vuelven más accesibles para la vida cotidiana, el trabajo y el ocio. El transporte cose la ciudad y amplía las opciones de todos.
En Shanghái, el transporte es más que ir del punto A al punto B. Es un ecosistema que ayuda a millones a vivir, trabajar y desconectar cada día. Incluso desde lejos deja entrever cómo está cambiando el mundo.
Shanghái es una ventana al mañana. Y aunque leas esto desde casa, asomarse a esa ventana ya resulta irresistible.