El 1 de julio en Quebec: historia y desafíos del día de mudanzas

Descubre por qué el 1 de julio es el gran día de mudanzas en Quebec: origen, cifras en Montreal, desafíos logísticos y efectos en inquilinos y animales.

Imagina una ciudad en la que, el mismo día, miles de personas empacan, bajan sofás a la acera y cargan cajas hacia camiones en espera. No es una broma ni una exageración: así es el 1 de julio en Quebec. Año tras año, la fecha se convierte en una gran jornada de mudanzas.

Cómo empezó todo

Las raíces de esta costumbre singular se remontan a la época en que Quebec era colonia francesa. Los desalojos en invierno estaban prohibidos por ley: las carreteras, bloqueadas por la nieve, hacían peligroso cualquier traslado. Por eso la mayoría de los inquilinos se mudaba en primavera, el 1 de mayo. El hábito se volvió tan rutinario que quedó recogido en las leyes locales en el siglo XIX.

Con el tiempo, las reglas cambiaron. En 1973, el gobierno movió la fecha al 1 de julio. Era más cómodo para las familias con hijos: el año escolar ya había terminado y el verano ofrecía un clima mucho más amable. Desde entonces, la mayoría de los contratos de alquiler en Quebec comienzan ese día.

¿Cuánta gente se muda?

Las dimensiones impresionan. Solo en Montreal, alrededor de 70 000 familias se mudan el 1 de julio. En todo Quebec, el total alcanza hasta 250 000. Hay manzanas enteras que se llenan de cajas; muebles y refrigeradores aparecen a la puerta de cada edificio. Las calles parecen un hormiguero inquieto.

Aunque un contrato de arrendamiento puede empezar en cualquier momento del año, cerca del 80% de los residentes sigue eligiendo esa fecha. Eso desata una reacción en cadena: un inquilino se va y otro ocupa el lugar.

Los desafíos de la mudanza

El 1 de julio no es solo cajas y camiones; también es un rompecabezas logístico. Hay que reservar a las empresas de mudanza con mucha antelación —a veces meses—, y ese día sus tarifas pueden ser dos o tres veces más altas. Conviene apartar el ascensor y un lugar de estacionamiento junto al edificio.

Surgen más tropiezos. La basura se acumula en las calles cuando la gente descarta muebles, electrodomésticos y colchones viejos. Las autoridades intentan mantener el orden, pero no siempre logran seguir el ritmo.

Y hay consecuencias serias. En 2021, alrededor de 400 familias no consiguieron un nuevo hogar a tiempo y se quedaron sin vivienda. En 2022, durante los tres meses previos al 1 de julio, un refugio de Montreal recibió a más de 600 animales entregados simplemente porque no había forma de llevarlos con sus dueños.

¿Seguirá viva esta tradición?

Hoy, más personas intentan programar sus mudanzas en otras fechas para evitar el embotellamiento y ahorrar. Aun así, el 1 de julio sigue siendo el gran día para cambiar de dirección en Quebec. Más que una fecha, se percibe como un rasgo de cultura local; cuesta no verlo como una coreografía urbana que se repite cada año.