17:25 28-11-2025
Calle Varisco en Cannaregio: la calle más estrecha de Venecia
Descubre la Calle Varisco, la calle más estrecha de Venecia, escondida en Cannaregio: cómo encontrarla, su historia, qué esperar y por qué merece tu visita.
Venecia es una ciudad donde las vías pertenecen menos a los coches que a las personas y a las barcas. Está surcada de pasajes tan estrechos que a veces obligan a girar el cuerpo. Uno, sin embargo, destaca. La Calle Varisco es la más angosta de la ciudad, apenas 53 centímetros de ancho —más estrecha que una puerta estándar—. Al adentrarte, avanzas en rigurosa fila india y conviene quitarse el bolso del hombro.
¿Dónde está esta calle angosta?
Para encontrar la Calle Varisco, pon rumbo al distrito de Cannaregio. No es la zona más turística de Venecia, y eso le da un aire más tranquilo y vivido. El callejón se esconde entre dos pequeñas plazas —el Campo San Canciano y el Campiello della Madonna—. A primera vista es fácil pasarlo de largo: de verdad parece una grieta entre edificios. Ahí, por supuesto, reside parte de su encanto.
¿De dónde viene el nombre?
La calle toma su nombre de la familia Varisco, llegada a Venecia desde Bérgamo hacia el siglo XV. Se dedicaban a la producción de seda y, a juzgar por lo que sugiere su presencia en la toponimia, contaban con buena reputación. Su apellido no está solo en esta vía: callejones cercanos llamados Ramo y Corte Varisco también los recuerdan.
¿Cómo es?
Imagina un pasillo estrecho entre casas antiguas de ladrillo. Sin escaparates ni rótulos: solo paredes y, de vez en cuando, alguna ventana pequeña. Con luz diurna apenas se cuela el sol; al caer la tarde, se vuelve bastante sombrío. Fotógrafos y paseantes curiosos se dejan atraer por su atmósfera. Es fácil sentir que te has deslizado a la Venecia de otra era, lejos del centro más pulido y bullicioso.
¿Por qué detenerse aquí?
La Calle Varisco suele aparecer en las listas de los rincones más singulares de Venecia. No verás grandes grupos organizados avanzando por ella, pero quien disfruta buscando lugares con carácter no lamentará el desvío. Aquí no se trata de fachadas ornamentadas ni de grandes panorámicas: se trata de sensación. El callejón insinúa una ciudad levantada cuando cada centímetro de suelo debía aprovecharse con ingenio; cuesta no admirarlo.
¿Se hará pronto más conocida la Calle Varisco? Puede. Cada vez más viajeros miran más allá de los atractivos de portada en busca de lugares con textura. Si las multitudes crecen, la ciudad quizá tenga que pensar cómo proteger estos rincones frágiles.
Al final
La Calle Varisco es difícil de caminar y fácil de recordar. Puede decir más sobre Venecia que muchos museos. Aquí puedes, literalmente, rozarte con la historia —dos hombros, dos muros.