05:46 28-11-2025
Estafa de las fotos gratis con animales: cómo actúan y cómo protegerte
En Sochi y San Petersburgo, fotógrafos ofrecen fotos gratis con animales y luego exigen miles de rublos. Aprende cómo operan, qué dice la ley y cómo protegerte.
Paseas por el malecón en vacaciones cuando alguien con una cámara —y un loro al hombro— se te acerca con calma. Se ofrece a hacerte una foto y asegura que es gratis. Suena inofensivo. Sin embargo, minutos después te piden miles de rublos. ¿Qué acaba de pasar?
La foto “gratuita” que termina costando decenas de miles
Historias así se repiten una y otra vez. En destinos concurridos como Sochi o San Petersburgo, fotógrafos callejeros tientan a los transeúntes con la idea de una instantánea con un animal —un loro, un mono o una paloma—. Lo presentan como un detalle simpático, algo para el recuerdo.
Pero en cuanto suena el obturador, lo de “gratis” desaparece. En Sochi, a un turista lo presionaron para que entregara 20 000 rublos por una foto con un loro y un mono. En San Petersburgo, una pareja llegó a pagar hasta 80 000 rublos por unas cuantas tomas con palomas.
Cómo logran que los turistas paguen
El guion es sencillo. Un fotógrafo sonriente ofrece la foto y, sin pedir permiso, planta el animal en tu hombro. Después revela el precio: no son 200 rublos, sino 5 000, 10 000 o más.
Si en el encuadre aparecen dos animales, la cuenta sube. Y vuelve a subir si, además, el fotógrafo toma la foto y te entrega una copia impresa. Si te niegas a pagar, empieza la presión: voces alzadas, intimidaciones y la amenaza de llamar a la policía.
Dónde ocurre con más frecuencia
Estos encuentros proliferan sobre todo en Sochi, San Petersburgo y Sebastopol, zonas llenas de visitantes. Los fotógrafos se colocan en paseos marítimos, parques y cerca de lugares emblemáticos: los puntos de mayor tránsito. Fuera del país se ven tácticas parecidas, por ejemplo en Turquía.
Qué dice la ley
El reconocido abogado Ivan Solovyov señala que esto puede encajar en la figura de fraude. Si el precio no se comunica por adelantado y luego exigen dinero, se trata de un engaño; con más motivo cuando la persona es asustada o empujada a pagar por algo que nunca aceptó.
Cómo protegerse
— Evita las ofertas de fotos con animales de desconocidos que se te acercan en la calle.
— Si aun así decides posar, acuerda el precio en el acto, mejor con testigos.
— No entregues tu teléfono si te lo piden; podría no volver a tus manos hasta que pagues.
— Si te amenazan, no dudes en contactar a la policía.
— Si empiezan a intimidarte, activa la grabación de tu móvil.
Qué puede pasar después
Mientras las autoridades sigan al margen, estos fotógrafos seguirán aprovechándose de la confianza de los turistas. Cuando la gente paga en silencio para no “arruinar las vacaciones”, el esquema se extiende sin obstáculos.
Si nada cambia, llegarán nuevas variantes: otros animales, pretextos distintos y precios aún más altos.
Conviene recordarlo: las vacaciones son para desconectar, no para gastar decenas de miles en una foto que ni siquiera planeabas. Desconfía de lo “gratis” y cuida tu dinero; tendrá un mejor destino.