05:32 27-11-2025

El reloj astronómico de Praga: historia, funcionamiento y leyendas

Descubre el reloj astronómico de Praga: origen, funcionamiento del espectáculo de los apóstoles, horarios y cómo visitarlo en la Plaza de la Ciudad Vieja.

By CAPTAIN RAJU - Own work, CC BY-SA 4.0, Link

Cada hora, en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, la gente se detiene y alza la vista: desfilan las figuras de los apóstoles, un esqueleto con un reloj de arena pone en marcha el mecanismo y, arriba, canta un gallo. Así es el espectáculo que el célebre reloj de la ciudad ofrece desde hace más de 600 años. No es solo un instrumento para medir el tiempo; es un teatro de bolsillo que marca las horas y deja entrever la historia de la ciudad.

El origen del reloj

El reloj astronómico de Praga se instaló en el ayuntamiento en 1410. Lo crearon el relojero Mikuláš de Kadaň y el profesor Jan Šindel. Levantaron no solo un reloj, sino un mecanismo complejo que muestra las posiciones del Sol, la Luna y el zodiaco. Más tarde, a finales del siglo XV, se añadió un disco-calendario con escenas de los meses. En el siglo XIX aparecieron las figuras de los apóstoles y pasaron a ser el corazón del espectáculo de cada hora.

Una leyenda muy repetida asegura que a su autor lo dejaron ciego para que no pudiera replicarlo en otro lugar. Los historiadores han demostrado que ese maestro nunca existió.

Cómo funciona

El reloj se compone de tres partes principales. La primera es la esfera, que no solo indica la hora, sino también el movimiento del Sol y la Luna en el cielo. La segunda es el calendario, decorado con imágenes de los meses. La tercera es la procesión de figuras que aparece cada hora, de 9:00 a 23:00.

Cuando llega el momento, un esqueleto —símbolo de la Muerte— tira de una cuerda. En las ventanillas, los apóstoles se ponen en marcha. Un gallo canta y el reloj da las campanadas. Todo el número dura apenas un minuto y, aun así, cientos de personas lo contemplan a diario; es fácil entender por qué.

Lo que se dice de él

Alrededor del reloj se han acumulado mitos. Uno dice que, si alguna vez se detiene, la ciudad sufrirá desgracias. Hubo momentos así: durante la Segunda Guerra Mundial el reloj resultó dañado y enmudeció. Tras su restauración, volvió a la vida y desde entonces funciona sin interrupciones.

Otra creencia popular sostiene que los signos del zodiaco del reloj pueden desvelar el carácter de una persona. Eso nunca se ha demostrado, por supuesto, pero los visitantes siguen estudiando los símbolos con auténtica curiosidad, quizá porque forma parte del encanto del lugar.

Su lugar hoy

Hoy el reloj funciona casi como hace siglos. En 2018 se sometió a una restauración completa. El mecanismo está en buen estado y bajo vigilancia cuidadosa. Los turistas pueden subir a la torre del ayuntamiento, asomarse a la ciudad e incluso ver cómo está dispuesto por dentro este reloj singular.

En una era digital en la que todo el mundo lleva un teléfono en el bolsillo, el reloj de Praga ya no hace falta para saber la hora. Se ha convertido en algo más: un pedazo de historia, un símbolo cultural donde ciencia, arte y leyenda se encuentran. Y cada hora, cuando los apóstoles vuelven a sus ventanas, recuerda en silencio que lo antiguo también puede seguir siendo vibrante y cautivador.