17:22 21-11-2025
Longevidad en Abjasia: historias de centenarios y lo que investiga la ciencia
Descubre por qué Abjasia presume de longevidad: relatos de centenarios, tradición familiar, dieta sencilla y lo que la ciencia investiga sobre este fenómeno
En Abjasia, las historias de personas que superan el siglo de vida forman parte de la charla cotidiana, y muchas de ellas conservan una energía sorprendente. No es un cuento: la república tiene una proporción notable de longevos, un hecho que desde hace tiempo atrae a científicos y medios.
¿Quiénes son?
A mediados del siglo XX, los registros oficiales contabilizaban casi 300 personas mayores de 100 años, y se decía que algunas superaban los 120. En el censo de 1970, alrededor del 40% de los habitantes de las aldeas tenía más de 90.
Los locales aún recuerdan a Khfafa Lasuria, cuyo caso llegó a National Geographic. Se cuenta que trabajó en una plantación de té hasta los 128, que tras pasar los 130 fumaba y bebía vino, y que a los 133 actuó con un conjunto folclórico. También se menciona a Temur Tarba, que montó a caballo hasta los 100, y a Osman Bzhennia, que seguía en una granja colectiva a los 120. Ejemplos no faltan.
Lo que apuntan los estudios
Los investigadores señalan varios patrones que se repiten. Muchos centenarios tienen parientes que también vivieron mucho. La mayoría procede de familias numerosas: casi la mitad tuvo entre cuatro y seis hijos, y algunos superaron la decena. Apenas un 2–3% no tuvo descendencia.
Casi todos respetan la tradición, evitan comer en exceso, toman un poco de vino en las fiestas y se mantienen activos hasta edades muy avanzadas. En sus familias los mayores son valorados y se sienten necesarios, algo que los propios centenarios destacan. Cuesta pasar por alto cuánto parece pesar ese propósito.
La ciencia sigue indagando en el fenómeno
Hace algunos años, Abjasia puso en marcha un estudio específico sobre la longevidad. Se recabaron datos de personas de 90, 100 y más, con la idea de crear una base de datos detallada que ayudara a precisar qué moldea vidas tan largas. El proyecto se detuvo durante la pandemia, pero está previsto que se reanude.
En entrevistas, investigadores abjasos aseguran que cada año aparecen nuevos centenarios. Casi todos viven entre familiares, cuidan a los suyos y se ocupan de tareas domésticas sencillas. Algunos, bien entrados en los noventa, aún se resisten a quedarse quietos. De una mujer de más de 100, recuerdan que se apenó por no haber puesto la mesa para las visitas, un gesto que sugiere que cuidar de los demás sigue siendo un reflejo incluso a esa edad. Escenas así dicen más que cualquier estadística.
La clave
En Abjasia, la longevidad se percibe menos como un dato del pasaporte y más como un rasgo de la vida diaria. La gente no se detiene, envejece arropada por familias que la respetan, come de manera sencilla y afronta la vida con calma. La ciencia no ha encontrado una causa única y la investigación continúa. Mientras tanto, estos relatos invitan a mirar de cerca nuestras rutinas: quizá una vida larga empiece en la forma en que vivimos cada día.