21:28 05-01-2026
Jólabókaflóð en Islandia: la tradición de regalar libros en Nochebuena
Descubre el Jólabókaflóð en Islandia: la riada navideña de libros que llena Reikiavik de ferias, catálogos y lecturas en Nochebuena. Tradición y cultura.
En diciembre, Islandia se ve arrasada por una crecida no de nieve ni de lluvia, sino de libros. En todo el país, y especialmente en Reikiavik, la esperan con auténtica expectación. Es cuando comienza el Jólabókaflóð, la llamada riada navideña de libros: una costumbre muy querida de intercambiar libros en Nochebuena y pasar la noche leyendo con una taza de chocolate caliente. Y es fácil entender el entusiasmo.
¿Por qué libros?
La tradición tomó forma durante la Segunda Guerra Mundial, cuando era difícil conseguir regalos y las importaciones fallaban. Había papel para publicar, así que el libro se convirtió en el presente ideal: útil, asequible y con corazón.
En 1944 apareció por primera vez un catálogo especial de novedades, Bókatíðindi. Lo enviaban a los hogares para que todos supieran qué había salido ese año. Desde entonces, la riada de libros marcó el momento en que los islandeses empezaban a comprar masivamente para regalar en las fiestas.
¿Qué es el catálogo Bókatíðindi?
Es, en esencia, una guía nacional de los títulos nuevos del año. La gente lo examina con cuidado para elegir qué regalar o qué leer.
Si antes llegaba a todos los buzones, ahora se recoge en tiendas o se consulta en línea. Su papel no se ha apagado: para muchos, sigue señalando el arranque de la temporada.
¿Cómo es la Nochebuena?
El 24 de diciembre, tras el anochecer, familias y amigos se intercambian libros. Luego cada cual se acomoda —en el sofá, bajo una manta— y se sumerge en su regalo. Suele haber a mano una taza de chocolate caliente o jólabland, un refresco dulce mezclado con zumo.
Esa velada acogedora es un núcleo de la festividad. Muchos cuentan que acaban con una especie de resaca literaria después de leer demasiado en una sola noche.
¿Por qué es importante para Islandia?
Para los islandeses, los libros son algo más que un pasatiempo; forman parte de la cultura. Según algunas estimaciones, hasta el 80% de los ingresos anuales de las editoriales llega durante la temporada navideña.
En Reikiavik, diciembre se llena de ferias del libro, encuentros con autores, exposiciones y festivales. Hablar de novedades se vuelve una forma de vida, y la lectura conecta generaciones: los adultos leen y regalan libros a los niños, una prueba de lo arraigado que está este ritual.
¿Y hoy?
Han cambiado muchas cosas: el catálogo se lee a menudo en línea, y las recomendaciones aparecen en redes sociales o en podcasts. La esencia, sin embargo, permanece. Los islandeses siguen regalando libros en Navidad y pasan la noche del 24 de diciembre leyendo.
¿Qué hace única esta tradición?
En un mundo donde los regalos son cada vez más aparatos y chucherías, Islandia se inclina por algo sencillo y reconfortante: el libro. No exige mucho dinero y, aun así, aporta alegría y sentido.
La riada de libros no es un capricho de temporada. Es una forma de estar más cerca, compartir historias, pasar tiempo juntos y desconectar de verdad del ajetreo. Quizá ahí resida su fuerza.