13:27 25-12-2025
Cómo evitar las estafas más comunes en Egipto: consejos prácticos
Guía para viajeros: estafas típicas en Egipto y cómo evitarlas. Visado, taxis, restaurantes, hoteles y excursiones. Consejos para ahorrar y viajar tranquilo.
Egipto sigue siendo uno de los refugios favoritos del mundo: clima templado, playas preciosas, pirámides icónicas y precios que no asustan. Aun así, la luz del viaje puede opacarse por pequeñas pero persistentes tretas. Taxistas, guías, vendedores de recuerdos: más de uno intenta arañar algo de dinero extra. Para que las vacaciones no pierdan brillo, conviene conocer las jugadas más comunes y cómo esquivarlas con calma.
1. Un visado con sobreprecio
La primera trampa puede aparecer nada más aterrizar. Hay quien dirige a los recién llegados hacia un visado a precio inflado, incluso apartándolos para “ayudarlos” con el papeleo. En realidad, el visado se compra únicamente en las ventanillas de los bancos habilitadas, y al precio oficial.
Mejor ignorar a cualquiera que se acerque, aunque parezca personal del aeropuerto. Ve directo a las ventanillas oficiales.
2. Taxis que cobran el triple
Los taxistas saben cómo manejar a los visitantes: pueden negarse a encender el taxímetro, cantar un precio inflado y rematar con que no llevan cambio.
Usa Uber o Careem: la tarifa aparece por adelantado. Si tomas un taxi de la calle, acuerda el precio antes de subir y lleva billetes pequeños.
3. Cuentas infladas en restaurantes
Algunos cafés y restaurantes juegan con los precios: el menú muestra cifras sin indicar la moneda. El comensal asume libras egipcias y al final descubre que la cuenta está en dólares, varias veces más alta.
Antes de pedir, pregunta en qué moneda están los precios. Pide recibo y revisa cada línea. Un minuto de atención evita sorpresas.
4. Una “mejor” habitación por un recargo
En algunos hoteles se dice que la habitación “ya está ocupada”, pero que por un pequeño suplemento pueden ofrecer una opción “mejor”. En la práctica, es un empujón para pagar extra por lo que ya debería estar incluido.
Insiste con calma en la habitación que reservaste. Si se niegan a registrarte, contacta con tu operador turístico o con el gerente del hotel. Llamar antes para reconfirmar la reserva suele evitar fricciones.
5. Regalos, fotos y favores “gratis”
Abundan las ofertas de un souvenir gratis, una visita rápida o una foto con un camello. Una vez que el viajero acepta, aparece el cobro —y negarse puede terminar en escena.
Mejor ser amable pero firme al declinar. Si decides aceptar, fija el precio antes. La serenidad y un “no” claro suelen bastar.
6. Guías de hotel y excursiones caras
A menudo los guías del hotel advierten que, si compras una excursión fuera, te quedas sin seguro. Ese temor sirve para vender salidas al doble o triple.
Revisa de antemano las condiciones de tu póliza: en el 99% de los casos sigue vigente compres donde compres. Compara los precios del hotel con agencias locales y lee reseñas antes de pagar. Lo razonable es no decidirse en caliente.
7. Paradas “obligatorias” en tiendas caras
Durante las excursiones, los grupos suelen entrar en tiendas con precios inflados, presentadas como las de “mejor” mercancía. En realidad, el guía recibe comisión y las etiquetas están muy por encima de los puestos corrientes.
No te dejes arrastrar. Si no piensas comprar, espera afuera. Investiga los precios típicos de los recuerdos para saber qué es razonable y compra en comercios pequeños en lugar de boutiques para turistas.
Egipto es un lugar magnífico para desconectar, pero conviene estar atento con el dinero. La regla es simple: no te apresures, verifica los detalles y desconfía de la primera oferta. Cuando alguien presiona o intenta crear urgencia, lo más probable es que sea parte de la jugada.