17:47 16-12-2025
La avenida de palmeras de Gagra: historia, encanto y presente
Descubre la avenida de palmeras de Gagra, el paseo más largo del mar Negro: su origen aristocrático, especies exóticas, hitos urbanos y cuidados actuales.
Al llegar a Gagra, lo primero que llama la atención es un paseo larguísimo enmarcado por palmeras solemnes a ambos lados. Se estira casi dos kilómetros junto al mar y se considera la avenida de palmeras más extensa de toda la costa del mar Negro. Más que un trayecto pintoresco, es el rasgo que define a la ciudad y un hilo esencial de su historia; frente a esa perspectiva, cuesta no detener el paso.
Cómo empezó
La historia arranca a inicios del siglo XX, cuando el príncipe de Oldenburg, pariente lejano de la familia imperial, se propuso convertir Gagra en un balneario de moda. Imaginó un lugar capaz de atraer a gente adinerada y de abolengo, como los resorts europeos. Se trazó un parque, abrió sus puertas el restaurante Gagripsh, llegaron plantas exóticas y se plantó la avenida de palmeras. Con el tiempo, se transformó en emblema de una ciudad nueva, elegante y con la mirada puesta en el futuro.
Un pedazo vivo del sur
Hoy la avenida es algo más que una reliquia del pasado: es el tesoro verde de Gagra. Distintas especies de palmeras, traídas de países cálidos, han echado raíces gracias a un clima benigno: mucho sol, inviernos suaves y lluvias frecuentes que, juntas, crean condiciones ideales. Se diría que aquí el sur se vuelve tangible.
Las palmeras no solo alegran la vista. Investigadores señalan que ayudan a refrescar la zona en los días de calor y a limpiar el aire. Bajo sus copas se respira con facilidad y la sensación térmica baja un par de grados frente a otras partes de la ciudad.
Un paseo por el tiempo
La avenida enlaza los hitos de Gagra. En un extremo está el histórico restaurante Gagripsh, ensamblado en madera sin un solo clavo. En el otro, la columnata que a menudo protagoniza postales. Caminar sin prisa por aquí se parece a hojear la historia de la ciudad, paso a paso, bajo árboles que han visto mucho.
¿Y ahora?
La avenida sigue conquistando a vecinos y visitantes. La gente viene a pasear, a hacer fotos, a quedar. Pero, como todo organismo vivo, las palmeras necesitan cuidados: algunas no están en buen estado, otras envejecen. La ciudad se ocupa de ellas, aunque todavía no existe un programa integral para renovar todo el conjunto. Aun así, el lugar se mantiene vivo y relevante. No es solo un corredor verde: es un símbolo de Gagra, de su belleza y de su relato.
En la avenida de palmeras de Gagra, la naturaleza y la historia han encontrado un terreno común. Incluso si el viaje al sur aún no está en los planes, conocer este sitio ya merece la pena. Demuestra, con discreción, cuánto puede lograrse con cuidado y perdurar durante años.