05:42 16-12-2025

Petra: cómo los nabateos domaron el desierto y la piedra

Descubre cómo Petra en Jordania prosperó en el desierto: sistemas de agua nabateos, templos tallados en roca y qué ver hoy en esta maravilla UNESCO única.

By Tom Corser - Tom Corser, CC BY-SA 3.0, Link

En el corazón del desierto jordano, acorralada por farallones implacables y vientos abrasadores, yace escondida toda una ciudad. Petra es más que un asentamiento antiguo: es una proeza de ingeniería tallada a contracorriente de la naturaleza. ¿Cómo convirtieron los nabateos un valle reseco, sin agua, en un próspero centro de comercio y cultura? ¿Qué técnicas les permitieron esculpir templos directamente en la roca y asegurar agua allí donde cada sorbo valía oro?

Lo que ha sobrevivido hoy impresiona por su escala. Y, sin embargo, el verdadero asombro no está en las fachadas, sino en la discreta brillantez de los sistemas que permitieron que la vida prosperara donde, a priori, no debía.

¿Cómo resolvió Petra el problema del agua?

La vida depende del agua. En el desierto, eso es un desafío tozudo: la lluvia es rara y, cuando llega, puede caer en trombas que arrasan con todo a su paso. Los nabateos afrontaron ese reto con un sistema integrado. Canales y tuberías guiaban el agua de lluvia hasta donde hacía falta. Depósitos la almacenaban para los periodos secos. Filtros la limpiaban para poder beberla con seguridad.

La jugada maestra fue un túnel de 86 metros que desvió un río alrededor de la ciudad y protegió a Petra de crecidas destructivas.

¿Cómo se tallaron los edificios en los acantilados?

Los monumentos célebres de Petra, incluido Al-Khazneh, no se construyeron como casas corrientes: se tallaron directamente en la roca. ¿Cómo fue posible?

Lo más probable es que los artesanos trabajaran de arriba hacia abajo: primero daban forma a las partes superiores y luego descendían, reduciendo el riesgo de derrumbe. La piedra se desbastaba antes de afinarla con cinceles hasta un acabado preciso.

Además, los arqueólogos hallaron indicios de andamios de madera, lo que sugiere que los constructores los empleaban para alcanzar las zonas más altas de los paredones.

¿Qué queda de Petra hoy?

El monumento más conocido de Petra es Al-Khazneh, el Tesoro. Su fachada de 40 metros de altura está tallada directamente en el risco y luce columnas, estatuas y relieves. Su función exacta sigue siendo un enigma.

Otros imprescindibles son Ad-Deir (el Monasterio), un templo de montaña con una fachada monumental, y las Tumbas Reales, sepulturas excavadas en roca para las élites nabateas.

Hoy Petra es Patrimonio Mundial de la UNESCO y una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo. Los arqueólogos siguen estudiándola y sacando a la luz más soluciones técnicas de los nabateos. Herramientas modernas como el escaneado 3D ayudan a proteger estos monumentos para las generaciones futuras, un recordatorio de que aquí la inventiva nunca fue adorno, sino supervivencia.