01:40 16-12-2025

Estafas comunes en traslados de aeropuerto y cómo evitarlas

Aprende a detectar estafas en taxis y traslados de aeropuerto: falsos choferes, taxímetro trucado y recargos. Consejos para reservar, verificar y pagar lo justo.

© A. Krivonosov

Acabas de bajar del avión, con la cabeza un poco ligera por el viaje y con ganas de llegar al hotel y dormir. Justo ese instante de bajada de guardia es cuando algunos conductores espabilados y estafadores suelen entrar en escena. Estas son las artimañas en las que se apoyan y cómo esquivarlas.

¿Quién te recibe de verdad en el aeropuerto?

Hay quienes se hacen pasar por conductores de traslados del hotel. Sostienen un cartel con tu nombre o el logotipo del alojamiento y todo parece correcto. En realidad, pueden haber adivinado el nombre o haberlo visto en una etiqueta del equipaje.

El objetivo es llevarte a otro sitio —por ejemplo, a un hotel con el que tienen trato— y luego presentar una factura inflada o presionar con servicios extra. Viajeros de distintos países cuentan que no es algo precisamente raro.

El taxímetro 'no funciona' y la tarifa no deja de subir

Uno de los trucos más extendidos consiste en afirmar que el taxímetro está averiado. A cambio, proponen una tarifa fija que suele ser dos o tres veces superior a la habitual.

A veces, el conductor elige a propósito una ruta más larga, da vueltas por la ciudad o se mete de lleno en el tráfico. El trayecto se alarga y se encarece. Esto es común en ciudades muy turísticas como París o Barcelona.

Taxis sin licencia y recargos inesperados

No todos los coches que esperan fuera de la terminal son taxis reales. Algunos operan de forma ilegal. No encienden el taxímetro y suelen inventarse recargos: por equipaje, por nocturnidad, por tiempo de espera o incluso por recogerte en el aeropuerto.

Historias así afloran, por ejemplo, en Roma o Bangkok. Los viajeros cansados y poco familiarizados con las normas locales suelen pagar solo por llegar cuanto antes al hotel.

Cómo evitar que te engañen en el traslado

Reserva el traslado con antelación a través de tu hotel o de una web de confianza. Sabrás quién debe recogerte y cuánto costará.

Usa aplicaciones como Uber o sus equivalentes locales. La tarifa, la ruta, el conductor y el coche quedan definidos por adelantado.

Comprueba la matrícula y el nombre de la persona que conduce antes de subirte.

Abre un mapa en el móvil para seguir el recorrido. Aunque no digas nada, el conductor verá que sabes a dónde vas.

Pregunta el precio por adelantado. Si el conductor esquiva la respuesta o dice que te lo dirá más tarde, mejor busca otra opción.

En resumen: baja el ritmo y no te cortes al verificar

Un taxi del aeropuerto al hotel no tiene por qué ser un trago si llegas preparado. Quienes se aprovechan de los turistas buscan a personas cansadas, desorientadas y con prisa. Dedica diez minutos a planificar antes del viaje y empieza las vacaciones con calma, sin gastos extra ni nervios de más.