05:40 14-11-2025
Museo de los Libros en Miniatura en Icheri Sheher, Bakú
Descubre el Museo de los Libros en Miniatura en la Ciudad Vieja de Bakú: historia, rarezas récord y consejos de visita, horarios y ubicación. Un imprescindible.
Los libros vienen en todas las formas y tamaños: gruesos y finos, antiquísimos y recién publicados. Pero en la Ciudad Vieja de Bakú, Icheri Sheher, escondido entre callejones estrechos y muros de piedra curtidos, se oculta un lugar donde los volúmenes son tan diminutos que caben en la palma o se deslizan en un bolsillo. El edificio parece modesto por fuera, aunque dentro guarda un auténtico tesoro: miles de libros en miniatura reunidos de todo el mundo. Es el Museo de los Libros en Miniatura, único en su clase y digno de una visita aparte. Pequeños y grandes salen igual de intrigados; no todos los días se ven historias queridas reducidas a milímetros.
Cómo empezó
El museo fue fundado por Zarifa Salahova. En la década de 1980 comenzó a reunir libros en miniatura —primero para ella, luego para amigos— hasta que la colección creció tanto que pedía una casa propia. Ese hogar abrió el 23 de abril de 2002, justamente en el Día Mundial del Libro.
Libros diminutos, gran impresión
Hoy, según las fuentes, la colección oscila entre 5.600 y 8.000 libros procedentes de 60 a 76 países. La cifra exacta cambia a medida que la exposición crece. Aquí hay de todo: cuentos, poesía, novelas, obras de ciencia y religión, e incluso política. Y todo ello en formatos que van de unos centímetros hasta apenas un par de milímetros.
El más diminuto mide solo 0,75 por 0,75 mm. Algunas ediciones solo se pueden leer con lupa. Otras son tan raras que se imprimieron en apenas unos ejemplares, y una miniatura japonesa destaca como auténtico récord.
Cómo está organizado el museo
La exposición se distribuye en tres vitrinas. Una está dedicada a los libros publicados en Azerbaiyán. Otra reúne las piezas más raras y especialmente diminutas. La tercera abarca diversas temáticas y países. Los visitantes pueden observar los volúmenes de cerca y, con un poco de suerte, incluso sostener alguno bajo la supervisión del personal.
En 2015, el museo entró en el Guinness World Records por la mayor colección privada de libros en miniatura, con casi tres mil piezas reconocidas.
Más allá de Bakú
El interés por los mini‑libros fue tan grande que el museo acabó abriendo sedes. Hoy pueden verse partes de la colección en Nakhchivan, Ganja y Sheki. En Sheki, por ejemplo, se exhiben más de 600 libros en miniatura de 26 países.
Antes de ir
El museo se encuentra en pleno centro histórico de Bakú, cerca del Palacio de los Shirvanshahs. Suele abrir de 11:00 a 17:00, aunque conviene confirmar el horario con antelación en el sitio oficial o a través de guías turísticas. Muchas fuentes señalan que la entrada es gratuita, pero la web no lo indica, así que mejor ir preparado para cualquiera de las dos opciones.
El espacio es pequeño, pero con mucha personalidad. Los visitantes suelen comentar que se siente más como entrar en la casa de un aficionado que en una institución formal. Algunos recorridos por Bakú lo incluyen en sus rutas.
Por qué merece la pena
El Museo de los Libros en Miniatura es más que curiosidades en vitrinas. Es historia, arte, cultura y una pasión genuina reunidas en un solo lugar. En un mundo que se inclina por lo digital y lo instantáneo, estas páginas diminutas invitan, en silencio, a bajar el ritmo y saborear los detalles.
Si pasas por Bakú, no lo dejes de lado. El museo recuerda que incluso el libro más pequeño puede contener un significado sorprendentemente grande.