05:33 01-12-2025

Guía para moverse por Kioto: peatones, metro y bici para evitar aglomeraciones

Descubre cómo Kioto gestiona el turismo: ciudad para peatones, buses Tourist Express y más metro. Consejos para moverse, alquilar bici y evitar aglomeraciones.

By DimiTalen - Own work, CC0, Link

Kioto es mucho más que una ciudad de postal, de templos y callejones silenciosos. Es uno de los destinos más visitados de Japón y cada año recibe a millones. Antes de la pandemia, las llegadas alcanzaban hasta 43 millones anuales, y las multitudes vuelven a crecer. En la mayoría de lugares, cifras así atascan las calles y dejan el tráfico al ralentí. Kioto cuenta otra historia: la ciudad no se ahoga en coches ni queda paralizada por los embotellamientos. ¿Cómo lo consigue?

Caminar es lo primero

Los responsables de la ciudad decidieron que la mejor forma de moverse es a pie. Una decisión que suena tan obvia como valiente: hace varios años lanzaron un programa llamado Ciudad para Peatones. La meta es facilitar el paseo por la ciudad y reducir el uso del automóvil. Se mejora la señalización, se añaden nuevas aceras y se amplían las zonas sin tráfico de coches.

Visitantes y residentes toman rutas distintas

Para que la vida diaria de los vecinos fluya sin tropiezos, Kioto opera autobuses Tourist Express los fines de semana y festivos. Trasladan a los visitantes entre los grandes atractivos y no interfieren con las rutas habituales de las que dependen los residentes.

Un sistema de previsión también señala dónde es probable que se formen aglomeraciones, con ayuda de datos de teléfonos móviles y de los pronósticos meteorológicos. Eso permite elegir un momento más tranquilo o un lugar más sosegado para la salida.

Menos autobuses, más metro

Los autobuses solían ser el eslabón débil. A los vecinos, en particular, les costaba llegar al trabajo cuando los vehículos se llenaban de turistas. Para cambiarlo, la ciudad eliminó los populares abonos solo de autobús y, en su lugar, introdujo un billete combinado de metro y autobús. Ese empujón lleva a más pasajeros al subsuelo y aligera la carga de los autobuses.

Las autoridades también sopesan un ajuste de precios: los billetes para turistas podrían ser ligeramente más caros que los de los residentes. Por ahora es solo una propuesta, pero podría ayudar a equilibrar la demanda más adelante.

Las bicicletas entran en la ecuación

Kioto es un lugar amable para pedalear. El alquiler de bicicletas está muy extendido y cada vez más gente opta por ellas. La ciudad también desarrolla un sistema de aparcamiento y transbordo: los conductores dejan el coche en estacionamientos designados y continúan en autobús, metro o bicicleta.

Quedan retos

Por supuesto, el esquema no es perfecto. A la ciudad le faltan conductores y vehículos para seguir el ritmo de una demanda en alza, y la hora punta aún puede dificultar a los residentes subir a un autobús. Los visitantes también pueden sentirse decepcionados por el fin de los abonos baratos solo de autobús, que abarataban los desplazamientos.

Kioto lo hace a su manera

El principio de Kioto es claro: si se deja el flujo turístico sin gestionar, pierden todos. Por eso la ciudad sigue probando ideas, ajustando y buscando soluciones. Aspira a preservar su carácter, no a convertirse en una trampa para turistas, y a mantenerse cómoda tanto para visitantes como para vecinos. Dar prioridad a los pies sobre los parachoques puede sonar simple, pero es una apuesta discretamente ambiciosa y, hasta ahora, parece estar dando resultados.